MARTES. SANTOS TIMOTEO y TITO, obispos

Fueron obispos y discípulos del apóstol san Pablo, que le ayudaron en su ministerio y presidieron las Iglesias de Éfeso y de Creta, respectivamente. Les fueron dirigidas cartas por su maestro que contienen sabias advertencias para los pastores, en vista de la formación de los fieles. De Timoteo dice san Pablo: “Vosotros conocéis su probada virtud, pues como un hijo junto a su padre ha servido conmigo en favor del Evangelio.” De Tito escribe: “El Dios que consuela a los humillados, nos consoló con la llegada de Tito”, “verdadero hijo según la fe común” (s. I).

IMAGEN DEL DÍA

Evangelio del día


Texto del Evangelio (Mc 3,31-35): Jesús les responde: «¿Quién es mi madre y mis hermanos?». Y mirando en torno a los que estaban sentados en corro, a su alrededor, dice: «Éstos son mi madre y mis hermanos. Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre».

Hoy, la familia de Jesús va a visitarle. Le encuentran rodeado de gente: sus apóstoles, discípulos y amigos. Están tan apretados que la Virgen María no puede entrar. Le avisan…

—La respuesta del Señor nos llena de alegría: si amo la voluntad del Padre, entonces Jesús me quiere como un hermano. ¡Incluso más: como su propia Madre! Dios mío, ¡cuánto me amas!


“Un encuentro personal con Dios”

Cuando le recibas, dile: Señor, espero en Ti; te adoro, te amo, auméntame la fe. Sé el apoyo de mi debilidad, Tú, que te has quedado en la Eucaristía, inerme, para remediar la flaqueza de las criaturas (Forja, 832)

«La salvación no es automática, requiere la conversión»