Parroquia de Lardero

Información y noticias de la Parroquia de Lardero (La Rioja)

Un cuento – ¿De qué tamaño es Dios?

Un niño le preguntó a su padre,  ¿De qué tamaño es Dios?

Entonces al mirar al cielo su padre vio un avión y preguntó a su hijo:

¿De qué tamaño ves aquel avión?

El chico respondió: es pequeño casi no lo puedo ver.

El padre le llevó al aeropuerto, y al estar cerca de un avión le preguntó:

¿Y ahora, de  qué tamaño dices que es?

El chico respondió con asombro: ¡¡Papá, es enorme!!

El padre le dijo entonces:

Dios es así, el tamaño va a depender de la distancia a la que tu estés de Él. Cuanto más cerca estés de Él, mayor Él será en tu vida.

 

Catequesis del papa Francisco en el Año de la Fe

“Todos estamos llamados a la santidad”

02/10/13

Queridos hermanos y hermanas:
En el «Credo», después de profesar que la Iglesia es «una», también decimos que es «santa». ¿Cómo es posible afirmar que la Iglesia es santa si a lo largo de su historia ha tenido tantos momentos de oscuridad? ¿Cómo puede ser santa si está compuesta de hombres pecadores? La Iglesia es santa porque Dios es Santo, es fiel y no la abandona nunca al poder de la muerte y del mal; es santa porque Jesucristo, el Santo de Dios, se ha unido a ella indisolublemente; es santa porque el Espíritu Santo la purifica, la transforma y la renueva constantemente; es santa, no por nuestros méritos, sino porque Dios la hace santa.
No tengamos miedo a ser santos. Todos estamos llamados a la santidad, que no consiste en hacer cosas extraordinarias, sino en dejar que Dios obre en nuestras vidas con su Espíritu, en confiar en su acción que nos lleva a vivir en la caridad, a realizar todo con alegría y humildad, para mayor gloria de Dios y bien del prójimo.
Saludos
Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos provenientes de España, Argentina, México, Panamá, Colombia y los demás países latinoamericanos. Invito a todos a no olvidar la vocación a la santidad. No se dejen robar la esperanza. Ustedes pueden llegar a ser santos. Vayamos todos por este camino. Vivamos con alegría nuestra fe, dejémonos amar por el Señor. Muchas gracias.