2 SÁBADO DE LA XIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO o SANTA MARÍA EN SÁBADO

Aspiremos al encuentro definitivo con Jesús, en el que ya no habrá ayuno, porque viviremos con Él para siempre.

Un ayuno que pasa oculto

«Tu sonrisa –escribe san Josemaría– puede ser a veces, para ti, la mejor mortificación y aun la mejor penitencia: ese alter alterius onera portate (Gál 6,2), aquel llevar las cargas de los demás, procurando que tu ayuda pase inadvertida, sin que te alaben, sin que nadie la vea, y así no pierda el mérito delante de Dios».

 El alegre banquete entre Dios y su pueblo.

Es verdad que hay muchos cristianos con cara de tristeza… ¡Pero Cristo ha resucitado! ¡Cristo te ama! ¿Y tú no tienes alegría? Pensemos un poco en esto y preguntémonos: ¿Yo estoy alegre porque el Señor está cerca de mí, porque el Señor me ama, porque el Señor me ha redimido?»

En Lecce, en la Apulia, también región de Italia, san Bernardino Realino, presbítero de la Compañía de Jesús, ilustre por su caridad y su benignidad, que, despreciando los honores del mundo, se entregó al cuidado pastoral de los presos y de los enfermos, y al ministerio de la palabra y del sacramento de la penitencia († 1616).

La Iglesia celebra el 3 de julio la Jornada de responsabilidad en el tráfico

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